martes, 20 de septiembre de 2016

[Cd drama] Tsukiuta-Ikebukuro Tsukineko Monogatari - Pista 2 [Español]








Pista 2

Shun: Hajime, Hajime. Hace cuanto tiempo que no nos veíamos.

Hajime: Haru.

Haru: Vamos ¿Qué tiene de malo? Es cierto que hace mucho que no nos veíamos, por lo que deberíamos hablar un rato. 

Kai: Se te nota que estás de muy buen humor Shun.

Haru: Oh hola Kai, cuanto tiempo ¿Hoy saliste con Shun?

Kai: Sí, así es. Como él casi no sale de la casa, cuando lo hace me pide que lo acompañe. Si termina en una pelea de buenas a primeras, sería un gran problema ¿no crees? Previendo eso el dueño de Shun me pide el favor que lo acompañe.

Hajime: Así que vas como tutor, igual creo que está bien que sigan saliendo así Kai. Para un gato casero no es raro que no tenga prejuicios al salir y que le reciba cualquier cosa que le ofrezcan las personas.

Kai: Si no va protegido al pasear, no se puede. Que confíe en los humanos que le dan un cebo, aunque eso no tenga que ver sólo porque sea un gato casero, sino porque somos gatos. Debemos llevarnos bien para cosas como estas ¿no crees? No se trata de aislarnos sino de compartir por ser iguales.

Shun: Exactamente, que maravilloso corazón tienes Kai. Pero por eso no mismo no deberías apretarme demasiado la correa.

Hajime: Shun, esta preocupación es por los modales. Debes ser prudente. Si permaneces calmado, va a ser mucho mejor para explorar.

Haru: Es cierto. Aquí en Icchoume la otra vez en un ataque repentino en la oscuridad nos dijiste: “Oye ¿eres tú el rey negro? Siempre he sido tu fan”. Incluso si realmente es un ataque o un enemigo, nunca hacemos alboroto.

Shun: Yo no puedo ser el enemigo de nadie porque soy un amante de la paz, Soy el rey demoni… digo, el gato de platino. Incluso cuando los conocí, exploté de felicidad porque siempre había querido conocerlos. Siempre escuchando los rumores y posponiendo nuestro encuentro, me sentía ansioso pensando: “Quiero conocerlos, quiero verlos”. Hasta que por fin se concretó nuestro encuentro por esa oportunidad.

Hajime: Sí, claro. Me alegro que nos hayamos podido conocer por tu obstinación. Por eso fue que no te ataqué.

 Shun: Claro.

Kai: Shun, pero esto sólo pasó con Hajime porque él es una excepción. Si hubiese sido otro gato, te hubiese dado un garrazo y te hubiese dejado K.O. Ya te lo he dicho muchas veces, en Ikebukuro, Icchoume es el territorio de Hajime y Sanchoume es mi territorio, pero cuando estés en Nichoume (distrito gay) debes tener mucho cuidado. Si no lo tienes, en tu caso que eres un gato blanco y hermoso vas a ser irremediablemente vistoso.

Shun: Vale, vale qué intransigente. En mi mente no existen las fronteras.

Haru: Sólo aguántalo, aguántalo, y que sé que no me vas a escuchar, porque cuando hablamos de ser vistoso Hajime y tú se parecen mucho.

Hajime: ¿Yo también? ¿En serio? Solo soy un gato negro normal no creo que realmente destaque, pero con respecto al tamaño del cuerpo si soy más grande.

Kai: En esta ocasión, comparto opinión con Haru. Con respecto al tamaño puede que sea así, pero Hajime decir que eres un gato negro normal es salirse demasiado por la tangente. No sé si es por el contacto con tu pelaje, pero definitivamente tiene una textura diferente.

Hajime: ¿En serio?

Haru: Exacto, deberías ser consciente de eso y no exponerte. Ya sea en nichoume o por los alrededores de la estación de tren hay muchos gatos buscando pelea.

Kai: Shun, tú también deberías escuchar el consejo.

Shun: Vale, debo tener cuidado en Nichoume y en la estación de tren de Ikebukuro.

Hajime: Ajá, ajá.

Haru: No me mires como si te molestara lo que te digo y sé que no me vas a escuchar ¿cuántas veces tengo que repetírtelo? En serio tú… Incluso mi dueño me pidió el favor.

Hajime: A mi dueño no le importa si me excedo un poco, me dice que mientras no llegue muy herido no importa.

Haru: Por eso mismo es que tu dueño y tú se relacionaron con mi dueño para evitar que pasara eso.

Kai: Ser gato casero no se puede quitar fácilmente.

Shin: Oye, oye Kai ¿Cómo es tu vida de gato callejero? ¿No te preocupa no tener una casa donde vivir?

Kai: ¿Eh? ¿Te interesa la vida callejera? Señorito gato de platino.

Shin: Sí, muchísimo. Después de todo soy un gato de cuna de oro que no sabe nada del mundo.

Kai: ¿Te estás jactando? Pues veamos, realmente para mí es normal no tener casa así que no me preocupa ni nada por el estilo.

Hajime: Ya veo.

Kai: Exacto, desde un principio creo que he servido para esta vida. Ir a donde quiera ir y dormir cuanto quiera; Si me interesa algo voy tras ello y si me canso lo dejo ir; si tengo hambre busco comida, de hecho, es bastante sencillo. Y el vivir así hace que conozcas a muchos gatos y humanos, compartas muchas experiencias. Todos los días son una aventura.

Haru: Si uno tuviera la vitalidad tuya, podría disfrutar cualquier cosa. De hecho, si nosotros tuviéramos esa vida callejera sería muy difícil.

Kai: Al comienzo si puede que sea difícil, pero estoy seguro que Hajime y tú lo lograrían de alguna forma. Son inteligentes, tienen un buen cuerpo y también son fuertes. Ah, pero Shun no estaría hecho para esto.

Shun: ¿qué? ¿Por qué?

Kai: ¿Qué por qué? A ti no te gusta ni lastimarte ni ensuciarte ¿no?

Shun: Podría poner en riesgo mi blanco reluciente.

Haru: Y también sería una molestia para ti, ir a buscar comida ¿no?

Shun: Ah claro, la comida me la tienen que servir en un plato de plata.

Hajime: Es todo un misterio que pienses que podrías ser un gato callejero.

Shun: Todos me miran muy desconfiados. Si me lo propongo puedo sacar una fuerza interior escondida que me lleve a enfrentarme fuertemente a la vida en Ikebukuro. Aunque haciendo eso me salgan dos colas.

Kai: Bueno… ¿Cómo un Nekomata (monstruo mítico gatuno de dos colas)?

Haru: ¡No escuché nada! ¡No escuché nada!

Hajime: Vaya, vaya.

Pista 3